Autismo: qué dicen la OMS y los CDC, qué señales aparecen pronto y por qué las vacunas no tienen nada que ver
Según la OMS, en 2021 aproximadamente 1 persona de cada 127 tenía un trastorno del espectro autista. Breve repaso de la definición, las señales tempranas, el cribado, los factores de riesgo y el mito de las vacunas.

- Según los datos de la Carga Mundial de Enfermedad de 2021, aproximadamente 1 persona de cada 127 tenía autismo; las estimaciones difieren notablemente entre estudios.
- A los dos años, el diagnóstico de un profesional con experiencia puede considerarse muy fiable; las señales a veces se aprecian incluso antes.
- La vacuna triple vírica no causa autismo: el estudio que afirmaba lo contrario resultó ser fraudulento y fue retirado.
Qué es el autismo
Según la definición de la OMS, el autismo (trastorno del espectro autista) es un grupo diverso de afecciones del desarrollo cerebral. Se caracteriza por ciertas dificultades en la interacción social y la comunicación, así como por patrones atípicos de actividad y conducta. Las capacidades y necesidades de las personas con autismo son muy variadas y pueden cambiar con el tiempo.
Cuántas personas tienen autismo
Según la base de datos de la Carga Mundial de Enfermedad (GBD) de 2021, a la que remite la OMS, en el mundo tenía autismo aproximadamente 1 persona de cada 127. La OMS advierte: la prevalencia notificada varía notablemente entre estudios y en muchos países de ingresos bajos y medios es desconocida.
Qué señales pueden detectarse pronto
Lista de los CDC (mayo de 2024) por edades; un niño puede no mostrar todas estas señales, y a veces ninguna:
- evita el contacto visual o no lo mantiene;
- 9 meses: no responde a su nombre, muestra pocas expresiones faciales;
- 12 meses: no participa en juegos sencillos de ida y vuelta, usa pocos gestos, como saludar con la mano;
- 15 meses: no comparte sus intereses, por ejemplo no enseña su juguete favorito;
- 18 meses: no señala con el dedo un objeto interesante;
- 24 meses: no se da cuenta de cuándo a otros les duele algo o están tristes;
- 36 meses: no se une al juego de otros niños;
- 48 meses: no participa en juegos simbólicos;
- 60 meses: no canta, no baila ni actúa para los demás.
Entre las conductas restringidas y repetitivas, los CDC incluyen: alinear objetos y disgustarse cuando se altera el orden; repetir palabras o frases; jugar con los juguetes siempre del mismo modo; centrarse en partes de los objetos; malestar intenso ante cambios pequeños; intereses muy intensos y necesidad de rutinas; movimientos repetitivos (aletear con las manos, girar); reacciones inusuales a sonidos, olores, sabores, aspecto o texturas.
Cribado y diagnóstico
- Según la Academia Estadounidense de Pediatría (que citan los CDC), el cribado específico de autismo se realiza en las visitas de los 18 y 24 meses. Una de las herramientas conocidas es el cuestionario para padres M-CHAT.
- El cribado no establece un diagnóstico. Según los CDC, sus herramientas «no ofrecen pruebas concluyentes de retrasos del desarrollo y no dan lugar a diagnósticos»; un resultado positivo es motivo para una evaluación más a fondo.
- Las investigaciones han demostrado que el autismo a veces puede detectarse a los 18 meses o antes. A los 2 años, el diagnóstico de un profesional con experiencia puede considerarse muy fiable.
Qué se asocia con una mayor probabilidad de autismo
Según la OMS, es probable que tanto los factores ambientales como los genéticos aumenten la probabilidad de autismo. Entre los factores asociados figuran: la edad avanzada de los padres, la diabetes materna durante el embarazo, la exposición prenatal a ciertos contaminantes del aire o metales pesados, la prematuridad, las complicaciones graves del parto y el bajo peso al nacer. La exposición prenatal al valproato y a la carbamazepina también aparece con más frecuencia en niños con autismo.
El mito de las vacunas
La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (triple vírica) no causa autismo. El estudio que sugería una relación se demostró más tarde erróneo y fraudulento, y fue retirado. Las demás vacunas infantiles no aumentan el riesgo de autismo; los estudios sobre el conservante tiomersal y el aditivo aluminio tampoco encontraron un aumento del riesgo.
Afecciones asociadas y ayuda
Las personas con autismo suelen tener epilepsia, depresión, ansiedad o TDAH. El nivel de funcionamiento intelectual varía mucho: desde un deterioro profundo hasta niveles muy altos. La OMS subraya que el acceso oportuno a intervenciones psicosociales tempranas basadas en la evidencia puede mejorar la capacidad del niño para comunicarse e interactuar, y que conviene vigilar el desarrollo del niño dentro de la atención rutinaria a la madre y al niño.
Si le preocupa el desarrollo de su hijo, acuda a un pediatra o a un médico de familia y pregunte por el cribado del desarrollo. No espere a que «el niño crezca y se le pase».
Fuentes
- OMS: Autism (hoja informativa, 17 de septiembre de 2025)
- CDC: Signs and symptoms of autism
- CDC: Screening for autism spectrum disorder
Este material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con un médico o un psicólogo. La automedicación puede ser perjudicial para su salud.